Haciendas y Terrenos Baldios (1870)
por Odile Hoffman
Hasta el ultimo tercio del siglo pasado, los altos del municipio se encontra-
ban todavía cubiertos por un bosque tupido de pinos, encinos, cipreses y
oyameles.
La explotación forestal, con desmonte para cultivos, se habia dado de
manera sistemática mas al oeste, en el valle de Perote, o en las partes mas
bajas de Xalapa y Coatepec, de tal forma que los altos de Xico quedaban
todavía muy boscosos. Estaban casi incomunicados, solo por vereditas, dado
que la poblacién era muy escasa y la actividad débil. Entre el viejo camino
muletero que iba del altiplano a la parte baja pasando al sur por Ixhuacan
y Ayahualulco, y el nuevo camino de México a la costa pasando al norte
por Las Vigas y Xalapa esta parte se presentaba como un “enclave” poco
poblada. Solamente unos jacales y ranchos de arrendatarios asentados en
dominios de las haciendas o en terrenos baldios, abrigaban unos cuantos
pastores de ganado caprino y tejamanileros.
Esta parte era zona de confluencia entre tres haciendas y los terrenos
baldios del municipio de Xico. La hacienda de los Molinos, con
casco cerca de Perote, pertenecia a un negociante español, Don Joaquín
Pérez. Se avaluo en 1849 en 25 214 pesos. La hacienda de Tenextepec,
también. con casco en el altiplano, pertenencia a la familia de Rugama, de
origen español, desde 1822.










